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Tema: Cunta agua hay de verdad en los embalses espaoles?

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    Predeterminado Cunta agua hay de verdad en los embalses espaoles?

    Artculo de El Comercio 10-10-2018
    https://www.elcomercio.es/sociedad/a...133022-nt.html
    La construccin de una presa tambin incide en su entorno natural y genera una larga lista de problemas, entre los que destaca la acumulacin de sedimentos en el propio embalse
    JOS LUIS CASAMOR
    Los embalses son depsitos de agua que se forman artificialmente cuando un valle o depresin natural se cierra mediante un dique o una presa. Facilitan la gestin de los recursos hdricos, permiten obtener energa hidroelctrica, aumentan las zonas regables de la cuenca y ayudan al control de posibles riadas.

    La construccin de un embalse tambin incide en su entorno natural y genera una larga lista de problemas, entre los que destaca la acumulacin de sedimentos en el propio embalse. Este proceso recibe el nombre de aterramiento.
    La velocidad y el grado de este fenmeno dependen de las caractersticas del ro y su cuenca. En la etapa inicial suele ser ms pronunciado debido al reajuste del perfil del ro, que acenta la erosin de su cauce aguas arriba de la presa.

    La cantidad de sedimentos susceptibles de quedar acumulados dentro del embalse est determinada por la geologa, la topografa, la hidrologa, el uso agrcola y el grado de deforestacin de la cuenca.

    La mayor parte del material queda atrapado en la zona de la cola y el resto se transporta en suspensin hacia las partes ms cercanas a la presa. La forma y el rgimen de explotacin del embalse condicionan la distribucin final del sedimento.

    Las consecuencias del aterramiento

    La principal consecuencia del aterramiento es la prdida de capacidad de almacenamiento y la disminucin paulatina de la vida til del embalse. En situaciones extremas, puede colmatarlo.

    La reduccin del volumen y la presencia del sedimento afectan al uso del embalse. Por una parte, habr menos agua disponible para regado y uso humano. Por otra, un aumento de partculas puede disminuir la energa producida debido al desgaste por abrasin que sufren las palas de las turbinas.

    Otra consecuencia del aterramiento es que el material retenido ya no circula aguas abajo de la presa y deja de alimentar los tramos finales del ro. Esta situacin se agrava en cuencas muy reguladas, donde el poco sedimento que llega a la desembocadura es incapaz de mantener el delicado equilibrio costero. El resultado es el retroceso de deltas y playas.

    La lista de problemas no termina aqu: tambin desciende el poder de luchar contra riadas y afecta a la seguridad de las obras de contencin. En conclusin, las implicaciones econmicas, sociales y medioambientales del aterramiento de los embalses son importantes.

    Las soluciones

    Las soluciones son caras y de difcil ejecucin. La mayora consiste en extraer el sedimento acumulado para recuperar parte del volumen perdido. Esto requiere detener la actividad del embalse y vaciarlo, pero no todos los embalses (en especial los ms antiguos) tienen sistemas eficaces para ello. Esta parada operativa genera costos adicionales por la interrupcin de la produccin de energa.

    La prevencin es la mejor manera de mitigar el alcance del aterramiento. Existen tcnicas para simular, antes del diseo y construccin de la presa, los factores que participan en el proceso y as reducir su impacto. La instalacin previa de diques especficos en la cola de embalse que hagan una criba inicial tambin es til.

    En la mayora de los casos hay que asumir el problema y controlar su evolucin mediante estudios de seguimiento que midan el ritmo de aterramiento. Una herramienta bsica para cuantificar el volumen de sedimentos acumulados son las cartografas repetidas a lo largo del tiempo.

    La situacin en Espaa

    Espaa es uno de los pases del mundo con un mayor nmero de embalses; ms de 1.200 grandes presas que en conjunto embalsan unos 56000 hm de agua. Algunos de ellos ostentaron en su momento rcords de altura y de capacidad.

    Aunque son de vital importancia, no abundan los estudios sobre los procesos de aterramiento y colmatacin de los embalses espaoles. Poco ms de un centenar de ellos han sido analizados con cierto detalle. La disminucin media en su capacidad de almacenamiento se estima en el 5%, con una prdida anual media de un 0,16% respecto al volumen inicial.

    Estas cifras no son necesariamente extrapolables a otros embalses an no estudiados, que podran ser muy diferentes.

    Tomemos el caso del ro Noguera Pallaresa, en la Confederacin Hidrogrfica del Ebro. En 2000, el embalse de Cellers, finalizado en 1935, ya haba perdido unos dos tercios de su capacidad inicial.

    El embalse de Camarasa, situado aguas abajo del anterior, presentaba prdidas cercanas al 20% despus de casi 80 aos de funcionamiento. Estos valores implican decenas de hm de volumen no ocupado por agua.

    Las reservas hidrulicas


    Como casi todo el sedimento acumulado queda oculto bajo la superficie del agua, hay cierta tendencia a pasar por alto el problema. Incluso en embalses destinados a la produccin de energa, donde interesa mantener un volumen mnimo de agua por encima de la cota de explotacin.

    Resulta incomprensible que muchas de las administraciones que gestionan los embalses ignoren su grado de aterramiento. Sorprendentemente, todava calculan la cantidad de agua tomando como referencia los volmenes de capacidad inicial, en algunos casos de hace decenas de aos. Los resultados, por lo tanto, no reflejan las reservas hidrulicas reales.

    Volvamos a la cuenca del Ebro para ilustrar la situacin con uno de sus 10 embalses de mayor capacidad, el de Talarn (Lleida). Segn el actual Boletn Hidrolgico Semanal, publicado por el Ministerio para la Transicin Ecolgica, tiene una capacidad de 227 hm.

    Una medida realizada en 2000 nos proporcionaba la cifra de 183,5 hm. Dnde estn esos 43,5 hm de diferencia? Convertidos en tierra. Sin duda esto es aplicable a otros embalses de esa y de otras cuencas. Cuesta entender por qu se subestiman estas prdidas. Muchos embalses estn llenos, s, pero de sedimentos.

    El agua es un bien escaso. En los prximos aos, los periodos de sequa sern ms habituales por el cambio climtico, y la disponibilidad de los recursos hdricos ser menor. No deberamos obviarlo. Quiz sea el momento de averiguar, de una vez por todas, cul es el grado real de aterramiento de nuestros embalses y cunta agua tenemos almacenada de verdad en ellos.



    Este artculo ha sido escrito por Jos Luis Casamor (Profesor Asociado en Geologa Marina, Universitat de Barcelona).
    Este artculo fue originalmente publicado en The Conversation.

  2. 4 usuarios te dan las Gracias por el Mensaje:

    FEDE (08-nov-2018),Jonasino (15-oct-2018),rodaballo (13-nov-2018),titobcn (19-oct-2018)

  3. #2
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    Predeterminado

    Cita Iniciado por JMTrigos Ver Mensaje
    Tema interesantisimo y con muy poca bibliografia o estudios actualizados
    "Cuando el mundo est preparado y una nueva vida renazca, gozarn de mis actuales descubrimientos"
    (Capitn Nemo. 20.000 leguas de viaje submarino. Julio Verne)

  4. 1 usuario te da las Gracias por el Mensaje:

    titobcn (19-oct-2018)

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