Última actualización: Miércoles, 17 Junio 2015

El nuevo estudio de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) titulado "Energy and Climate Change" realiza unas reflexiones sobre lo que define como un "hito crucial en la lucha contra el cambio climático": la 21ª Conferencia de las Partes (COP21).

Para la AIE, la prueba del éxito de esta Cumbre, que se celebrará en París en diciembre de 2015, será la convicción que transmita de que "los gobiernos están dispuestos a hacer todo lo que esté en sus manos para lograr el objetivo de mantener el aumento de la temperatura global por debajo de 2°C, en comparación con los niveles preindustriales".

AIE informePara esta Agencia, la energía será una cuestión esencial en el debate de la próxima Cumbre del Clima. La producción y el uso de energía representan dos tercios de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero (GEI), lo que significa, según la AIE, que "los compromisos contraídos en la COP21 deberán aportar recortes drásticos de dichas emisiones y, al mismo tiempo, mantener el crecimiento de la economía mundial, impulsar la seguridad energética en el mundo y proporcionar energía moderna a los miles de millones de personas que carecen de ella".

El estudio refleja que el sector energético necesita ver en la COP21 una proyección de los líderes políticos basada en un nivel máximo de claridad de objetivos y certeza de acción, que genere expectativas claras de un desarrollo mundial y nacional, bajo en emisiones de CO2.

La AIE propone una estrategia "puente" con la que se podría alcanzar un punto máximo de las emisiones mundiales relacionadas con la energía en 2020. Comprometerse a fijar como objetivo ese pico a corto plazo "constituiría un mensaje claro de determinación política de permanecer por debajo de los 2ºC del límite climático," añade.

El Escenario Puente depende de cinco medidas, según la AIE:

Aumentar la eficiencia energética en los sectores de la industria, los edificios y el transporte.
Reducir progresivamente el uso de las centrales de carbón menos eficientes y prohibir su construcción.
Aumentar las inversiones en tecnologías renovables en el sector de la electricidad de 270.000 millones dólares en 2014 a 400.000 millones dólares en 2030.
Eliminar paulatinamente las subvenciones a los combustibles fósiles para los usuarios finales de aquí a 2030.
Reducir las emisiones de metano derivadas de la producción de petróleo y gas.

Estas medidas, reconoce la AIE, tienen profundas implicaciones en el mix energético mundial, ya que ponen freno al crecimiento del uso de petróleo y carbón en los próximos cinco años y dan mayor impulso a las energías renovables. Además, el informe señala que es necesario un ciclo de cinco años para la revisión de los objetivos de mitigación con vistas a ofrecer la oportunidad de comprometerse, con el tiempo, con objetivos climáticos más ambiciosos.

Para alcanzar el objetivo climático de los 2ºC, la transformación del sistema energético mundial debe convertirse en una visión unificadora, recomienda la Agencia Internacional de la Energía. Y añade: "El desafío es considerable, pero hay disponible una visión creíble de la descarbonización a largo plazo del sector para respaldar los compromisos a corto plazo y los medios para lograrlo pueden, finalmente, adoptarse colectivamente".

La Agencia Internacional de Energía es un organismo autónomo, creado en noviembre de 1974. Entre sus objetivos se encuentran promover la seguridad energética entre sus países miembros e investigar y analizar fiablemente las posibilidades de garantizar una energía segura, asequible y limpia a sus 28 países miembros y a terceros.
Fuente: Foro Nuclear