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Jonasino
12-jul-2017, 07:27
La falta de unión cuesta a España 1.200 M al año
Macron alienta el plan de España para acabar con el aislamiento eléctrico de la Península
El nuevo presidente francés es partidario de ampliar las interconexiones eléctricas de su frontera sur, lo que tendría un impacto trascendental a nivel energético, económico y geopolítico para España

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12.07.2017 – 05:00 H.

La llegada al poder en Francia de Emmanuel Macron puede tener consecuencias para España de primer orden. El nuevo presidente es partidario de ampliar las interconexiones eléctricas entre ambos países, según fuentes del Gobierno español. La posibilidad supone un giro de 180 grados en esta materia con respecto a las posiciones históricas de Francia, contraria a abrir la puerta de la energía de Europa a la península Ibérica.

Sin embargo, Francia está actualmente en una profunda revisión de su sistema eléctrico. El ministro de Ecología, Nicolas Hulot, anunció este lunes el cierre paulatino de hasta 17 centrales nucleares en los próximos ocho años. Esta acción se enmarca en la ley adoptada en 2016 para bajar el peso de la nuclear en su sistema del 75% actual al 50% en 2025.

De esta forma, Emmanuel Macron se alinea con las pretensiones de Europa. El nuevo presidente logró una contundente victoria en las elecciones presidenciales y legislativas del país galo esta primavera enarbolando la bandera del europeísmo. Entre sus propuestas está el mercado único de la energía. Según explican fuentes del Ejecutivo español, Macron busca ser el estandarte frente a los detractores del proyecto común. De ahí que ahora, ante el Brexit o los postulados del primer ministro de Hungría, Víktor Orban, el presidente de Francia esté acercándose al eje conservador Merkel-Rajoy, los dos miembros más veteranos del Consejo Europeo, la institución que reúne a los 28 jefes de Estado o de Gobierno de la UE y donde se trazan las líneas maestras del proyecto comunitario.

Así, España está aprovechando la ola europeísta que ha derrotado en Francia al Frente Nacional encabezado por Marine Le Pen. El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, puso encima de la mesa de su homólogo el asunto de la interconexión eléctrica en su visita al Elíseo el pasado 16 de junio. "Espero que el mercado eléctrico único sea pronto una realidad", declaró Rajoy en la comparecencia posterior a la reunión frente a los medios de comunicación.

El Gobierno español está centrando sus esfuerzos a nivel energético en ampliar las interconexiones. En este sentido, el ministro de Energía, Álvaro Nadal, está buscando que dentro del denominado 'Paquete de invierno', el plan de Bruselas que debe marcar el rumbo en materia de energía de la Unión Europea, se vinculen los objetivos de reducción de emisiones contaminantes, de eficiencia y de generación de renovables también con el nivel de interconexión energética del que disponga cada país miembro.

Sobre esta cuestión, Nadal informó en el Congreso de los Diputados que aunque no es un tema prioritario, salió de su última reunión comunitaria con "un apoyo político muy importante". El ministro de Energía señaló que Alemania consideró esto un tema prioritario y agradeció al Gobierno francés "que haga un trabajo político muy interesante sobre esta cuestión", aunque lo instó a "que esto se traslade a todos los niveles técnicos". Desde el propio ministerio señalan que este viernes se celebra una reunión técnica sobre interconexiones entre los países miembros en Bruselas.

El Gobierno da prioridad a este asunto. Según Nadal, con un mayor nivel de interconexión por los Pirineos nos ahorraríamos unos 1.200 millones de euros al año, ya que tendríamos una necesidad de menos respaldo, una necesidad de menos redes y un menor coste de gestión. El ministro considera injusto que España tenga que contribuir más que el resto de países miembros a la lucha contra el cambio climático cuando existe un nivel insuficiente de interconexión.

Nadal cree que el coste de las infraestructuras a desarrollar, que pasan por un nuevo polo de unión por el Golfo de Vizcaya y ampliar la que existe en los Pirineos, es alto (unos 1.000 millones por cada 1.000 megavatios), pero se amortizaría en un par de años o incluso menos si el precio mayorista de la luz baja de media entre uno y dos euros. El ministro explica que con más interconexión, los precios convergerían con los de Francia y Alemania, unos 10 euros de media más baratos que los de Reino Unido, Italia o España. En su comparecencia en las Cortes, Nadal informó de que se está discutiendo qué parte de la infraestructura paga Francia, qué parte paga España y qué parte se paga con fondos europeos. Esta construcción se enmarca dentro del Plan Juncker.
Tres proyectos

Actualmente, hay tres proyectos en fase de estudios por parte de Red Eléctrica de España y RTE, el operador francés. El desfasador de Arkale para aumentar la capacidad de interconexión. El Proyecto del Golfo de Vizcaya (aumentaría la interconexión en 4.000-5.000 MW), calificado dentro de las "autopistas de la electricidad" y con "utilidad estratégica a largo plazo", según REE, y los Proyectos por los Pirineos centrales (elevarían la capacidad de intercambio hasta 8.000 MW).

Históricamente, Francia se ha opuesto a compartir energía con España. Aun así, ya en 2015 se aumentó el nivel de interconexión. La principal traba es que su menor coste energético hacía su industria más competitiva. Sin embargo, el recorte salarial llevado a cabo en España en los últimos años habría terminado con esta ventaja del país galo, según apuntan fuentes del Ejecutivo. Estas mismas fuentes creen que ahora España puede enviar a Francia su excedente de renovables mientras se puede beneficiar del alto nivel de producción con nucleares galo por las noches, cuando la producción en la Península es menor.

En la crisis de precios de enero, España envió electricidad a Francia, que tenía un problema de abastecimiento dado el parón de seguridad que había en varios reactores de sus centrales nucleares. Ahora Francia puede tener interés en aumentar su conexión energética con España si su plan de futuro pasa por cerrar una buena parte de sus nucleares, como ha expuesto esta misma semana.

En términos energéticos, "España es una isla", sostienen los expertos. Su geografía física le ha mantenido apartado del resto de Europa. De ahí que los precios de la electricidad antes de impuestos sean de los más altos, solo superados por Reino Unido, Irlanda, Malta o Chipre, todos ellos islas fuera de la Europa continental. España sólo tien un 3% de interconexión, mientras que los países del norte están conectados con sus vecinos en tasas de incluso el 60%. El empeño de España es que este objetivo de interconexión se eleve hasta el 15% en 2030. No obstante, desde el Gobierno español estiman que aun con el cable del Golfo de Vizcaya se quedarían en el 5%.
¿Y la interconexión de gas?

Cuestión aparte sería la interconexión por gas. El Midcat es otra de las reclamaciones de España frente a Francia. En la crisis de enero, España se vio fuertemente sacudida por la volatilidad de precios del gas. El país tuvo que adquirir la materia prima en contratos bilaterales de GNL traído en barcos gaseros para abastecer a su sistema de respaldo eléctrico, lo que se tradujo en un fuerte repunte de la factura de la luz.

El 'think tank' Economics for Energy señaló en un reciente informe que garantizar el suministro en España le cuesta 10.000 millones de euros al año, un 1% del PIB. Achacaba este coste fundamentalmente a la volatilidad del precio del petróleo y el gas. Por ello, recomendaba estimular la eficiencia y promover una mayor flexibilidad de consumo.

Ampliar la oferta del gas procedente del norte de Europa es otro objetivo para España no solo desde el punto de vista económico sino también geoestratégico. A día de hoy, España depende en un alto porcentaje del gas procedente de Argelia. El Gobierno no está dispuesto a renunciar a esta batalla geopolítica y recuerda las palabras de Anders Fogh Rasmussen, secretario general de la OTAN hasta 2014, que advirtió de la necesidad de diversificar las fuentes de suministro de energía como principio de seguridad.

Fuente: EL Confidencial (12-07-2017)